cultura, opinando en alto

Pensando en alto


Pensar en alto. A mi me gusta pensar. Tengo amigas que van a esos lugares de vacaciones  en los que, por lo que cuentan, te lo dan todo hecho a través de una pulsera, y están encantadas porque así no tienen que pensar.

A mi me gusta pensar, buscar soluciones, planear, intercambiar ideas. Así nació pensando en alto, era como querer atrapar las ideas y compartirlas, o mejor escribirlas para que no se escapasen. Pase unos años pensando en alto, recogiendo para mi misma y para quien quisiera verlo pensamientos sencillos e intrascendentes. Lo fui dejando, sigo pensando, eso sí, pero cada vez cuesta más pararse y dar forma a los pensamientos.

Como por otra parte me parece algo muy fundamental voy a tratar de retomar esta bonita costumbre de sentarme para pensar en alto.

El viernes pasado hicimos la visita a Albaola. Es ya un clásico cuando venimos por estas tierras ir a ver como va la construcción de la replica de un ballenero del siglo XVI, lo hemos visto casi nacer y esta creciendo mucho y bien.

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Estando allí recordé a Selma Huxley y me pregunté cómo había oido tan poco, de una mujer tan fundamental en la Historia de nuestra tierra. Sí, porque  gracias a ella, a su tenacidad, su capacidad de trabajo y su valentía, conocemos la importancia de los balleneros en la historia del País Vasco. 

Selma Huxley nacida en Londres en 1927, quedó viuda con cuatro hijos pequeños a los 37, a pesar de las dificultades fue capaz de seguir sus inquietudes sobre  la relación vasco- canadiense e  inició, sin dinero, sin perspectivas claras y con muy poco apoyo, investigaciones de archivo sobre la presencia vasca en los siglos XVI y XVII en la antigua TerraNova. Lo primero que pienso al leer su vida es en el valor y la tenacidad de esta mujer y en todos los proyectos que vamos dejando en la cuneta ante la primera adversidad.  Admirable Selma.

El año 1973 se trasladó a vivir a Oñati  buscando el Archivo Histórico de Protocolos de Gipuzkoa. En Oñati vivio 20 años haciendo un trabajo que poco a poco le llevó a descubrir  miles de manuscritos de los siglos XVI y XVII, relacionados con la presencia vasca en Terra Nova: pólizas de seguro, pleitos, testamentos, cartas de fletamento, contratos para tripulantes y listas de aparejos y provisiones. Apasionante.

Esta documentación detallada le permitió establecer que los vascos, además de una próspera pesquería de bacalao en el litoral atlántico de Canadá, habían llevado a cabo allí una gran pesquería de ballenas a escala industrial. Profundizando en su análisis de estos documentos pudo reconstruir la mayoría de los aspectos de esas pesquerías vascas particularmente en el siglo XVI. Mucho de lo que hoy sabemos de esta actividad que marcó tanto la vida y costumbres de nuestro pueblo se lo debemos a Selma Huxley.

Con estos conocimientos y localizados los puertos en los que se movían un equipo de arqueología subacuatica descubrió en 1978 en las costas de Red Bay el pecio de un barco hundido. A medida que eliminaban el barro y la arena que lo cubría se fueron dando cuenta de que se trataba de uno de los pecios del siglo XVI mejor conservado.Se trataba de la nao San Juan que había salido del puerto de Pasajes de San Juan en 1563.

Conscientes de la importancia del hallazgo, bajo la dirección de Robert Grenier, realizaron una investigación  que duró casi 30 años, llegando a resultados que han hecho necesario reescribir la historia de la construcción naval europea ya que en el siglo XVI no se dibujaban los planos de los barcos por lo que la información existente hasta entonces en construcción naval era muy escasa.

En Pasai Donibane o Pasajes de San Juan este descubrimiento animó a recuperar una parte de su historia y se decidió construir una replica de la nave hundida. 

Poner en práctica la construcción naval de hace cinco siglos es un gran desafío; los procesos de trabajo, las características y dimensiones de los materiales o el modo de unión de las piezas que no son los habituales en nuestros días. Desafio que parece que ya se considera superado y se prevé que en 2020 se botara la nueva embarcación

Nosotros la vimos así:

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y si quieres ver mas fotos del proceso de construcción pincha aquí .

Albaola esta haciendo un trabajo fantástico y nos encanta visitarlo, he estado mirando su sitio web para completar mi información y me ha costado encontrar el nombre de Selma, por fin en un pequeño apartado leo:

“Gracias a topónimos, a documentos, y a la tradición oral, en Canadá había un conocimiento previo de la presencia de los primeros cazadores de ballenas que llegaron a estas tierras. Las pistas encontradas por Selma Huxley en los archivos de Oñati, Burgos y Valladolid desencadenan la búsqueda de la nao ballenera llamada San Juan.”

Pienso que no hace justicia a los años de Selma Huxley investigando un tema que por mucho que existiesen topónimos y tradición oral en Canada era muy desconocido, y que sin sus descubrimientos buscar la nave hundida hubiese sido como buscar una aguja en un pajar. 

No quiero pensar mal pero ¿qué hubiese pasado si las investigaciones hubiesen sido de un hombre que libre de cargas familiares y probablemente subencionado hubiese hecho estos descubrimientos? Dejo la pregunta en el aire y  sigo pensando en alto.  

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